miércoles, 20 de mayo de 2009

Australia.. Cuando una utopia se vuelve real!



Junto con Nueva Zelanda, Australia es considerada una de los mejores países del mundo para viajar en auto. Los turistas encontraran todas las facilidades esperadas, y todo es muy simple y funcional. Esta simplicidad es parte de una larga planificación del gobierno Australiano, y complementada por los Australianos que están orgullosos de su país y ansiosos de mostrar como viven. Por estas razones, los turistas se sientes relajados y bienvenidos, tratados con respeto y amistad, típica de los Australianos. En cada parte de Australia, la gente esta deseosa de ayudar dando información y direcciones acerca de los lugares para ir. El resultado es un viaje muy disfrutable.


Australia es grande; el sexto país en tamaño del mundo, y hay enormes distancias entre cada ciudad. Dependiendo en que tan lejos usted quiera ir, le llevara tiempo y planes llegar ahí. Calles pavimentadas son muy seguras, bien señalizadas y no muy congestionadas, haciendo el manejar fácil y placentero. Para ser aventurero en calles abiertas, nosotros recomendamos que chequee las condiciones antes de salir. Recuerde tomar descansos en los viajes largos, en algunas de las áreas destinadas para ello. Cansancio es una de las mayores causas de accidentes en ruta en Australia. Hay muchas compañías de alquiler de autos en cada ciudad turística como también casas autos y campervans con todo lo que usted necesita para tener un viaje placentero y divertido. También, ómnibus y trenes son otra opción muy popular para viajar a través de Australia. Si usted no tiene experiencia en viajar en auto en el lado izquierdo de las calles, practicar con una escuela de manejo será una buena idea.




Es mejor preguntar a los locales acerca de los peligros que usted pueda encontrar mientras esta se quedando en el lugar. North Eastern y Northern Australia tienen animales peligrosos como cocodrilos de agua salada habitando los ríos, arroyos y el océano. Box Jellyfish (aguavivas) es otro peligroso en temporada. Si usted quiere saber mas acerca de esto, puede visitar nuestra pagina de Animales Peligrosos. Las grandes ciudades son seguras, a pesar de esto, se debe tener mas cuidado con sus posesiones personales. Como sea, las grandes ciudades en Australia son realmente bien patrulladas por la policía y la mayoría de los problemas en las estradas son causada por el alcohol (accidentes) o para los que no están acostumbrados a manejar con la mano Inglesa. Usted debe siempre dar pasaje o prioridad para lo vehículo pela derecha. Hasta una mujer viajando sola esta muy segura. Si, usted puede andar con su camara colgando del cuello, es casi imposible que alguien se la quiera robar!.




























LONDRES: La Ciudad de los mitos...






Es la capital europea con mayor afluencia de turistas españoles. Una buena forma de salir de la masa que se arrastra hasta la Abadía de Westminster después de haber realizado la parada de turno en el 10 de Downing Street es volver atrás en el tiempo y seguir los pasos de otros ciudadanos menos ejemplares como Jack el Destripador o los Sid Vicious.





Londres engancha. Sin embargo, la capital en la que todo es nuevo y va a la última no se reduce a los «megastores» ni a la Modern Tate Gallery.



Otra forma de moverse por la ciudad -hará realidad los sueños de cualquier mitómano que se precie- puede tener como punto de partida el 3 de Savile Row W1, antiguo emplazamiento de las oficinas de los Beatles y cuyo tejado sirvió para el rodaje de la famosa escena final de «Let it Be», aunque los incondicionales de Jimi Hendrix deberán dirigirse hacia Finsbury Park, Astoria/Rainbow Theatre para ver el lugar donde prendió fuego a su guitarra por primera vez. Sus últimas horas las pasó en compañía de su novia, en el sótano de su apartamento de Lansdowne Crescent, dentro del barrio popularizado por Hugh Grant y Julia Roberts, Notting Hill.


Este será un magnífico momento para cenar o tomar una copa en el Pharmacy (150 Notting Hill Gate) que, como su nombre indica, está decorado como una farmacia. Su carta promete tratamientos milagrosos a base de vodka, granadina y toda clase de cocktails y entre su clientela habitual podrá encontrarse a Jack Nicholson. De pasada por otro de los barrios londinenses más populares, al final de Carnaby Street, los fans de Brian Jones, Mick Jagger, Marianne Faithfull y Johnny Rotten podrán sentarse en los mismos muelles que ellos frecuentaron durante años. Después toca encaminarse hacia la zona sur. Allí continúa ubicado el restaurante Pollo (20 Old Compton Street), local favorito del letrista de los Pink Floyd, Syd Barret, cuando vivía en el 2 de Earhalm Street, lugar que eligió para componer los primeros temas de la banda. Muy cerca de Old Compton Street, en el 23 de Frith Street, se encuentra el café Angelucci y no muy lejos, la zona principal de la Shaftesbury Avenue, donde continúa circulando el autobus nº 19. Ambos forman parte de la famosa canción de los Dire Straits «Wild West End». Y en el 109 de Charing Cross, en el St. Martin´s College, fue donde los subersivos Sex Pistols tocaron su primer concierto (que una espantada secretaria dió por finalizado a después de cinco canciones). Al norte de Charing Cross se encuentra Denmark Street. Hace algunos años en el número 4 estaba Regent Sound, el estudio donde los Rolling Stones grabaron su «Not Fade Away» en 1964. Ahora, ocupando su lugar, se encuentra una famosa librería de rock, Helter Skelter. Dos números más abajo, en el primer piso, Glen Matlock, Steve Jones -Mr. Sid Vicious- y Paul Cook vivieron una temporada como okupas, sin ningún tipo de higiene.




Mientras tanto, el otro miembro de los Pistols, Johnny Rotten seguía los principios anarquistas en Hamstead High Street. Pero en el mundo de la música también se han dado acontecimientos felices y familiares. La oficina de registros de Marylebone ha visto contraer matrimonio a estrellas del pop como Paul McCartney, Ringo Starr y, más recientemente, a Liam Gallagher (el otro hermano temperamental de Oasis) con la también cantante Patsy Kensit. Otro punto de encuentro para sus seguidores se encuentra al otro lado de la parte norte de Hyde Park, en el Columbia Hotel (95 de Lancaster Gate) que dió nombre a una de sus canciones, «Columbia».

En lo que se refiere a los clubs, muchos han servido de escenario a los grupos salvajes del panorama británico pero entre los supervivientes se puede destacar el 100 Club, en el mismo número de Oxford Street. Fue uno de los escasos lugares en los que era posible escuchar desde grupos residentes a los primeros ecos del punk. Por supuesto, los Sex Pistols , The Damned y The Subway debutaron allí. En este mismo distrito se localizan otras paradas obligadas del nuevo Londres como el restaurante oriental-macrobiótico Wagamama (101 A Wigmore Street). No se desanime ante la cola. Hay siempre pero va muy rápido. Como alternativa, en Patogh (8 Crawford Place) se cocinan los kebabs más sofisticados, de carne orgánica. Para no perder el ritmo y la costumbre, no hay que abandonar Londres sin haber aistido a un musical o a una representación teatral.

El próximo día 19 se estrena «Tempest», el último reto de la alabada Royal Shakespeare Company. Las entradas se pueden adquirir directamente desde España a través de Ticket World (Tfno: 00 34 91 542 85 98). Si dejamos atrás el universo musical y seguimos otras aficiones menos lúdicas, una buena idea puede ser apuntarse al recorrido de Jack el Destripador Aprovechando la moda de los asesinos en serie es posible conocer, de mano de criminólogos profesionales, la historia completa de algunos de los crímenes que conmocionaron a la sociedad londinense, resultos siempre por la eficiencia de Scotland Yard, cuyas investigaciones son comentadas a los largo de este paseo tan inusual. La misma organización que lleva a cabo estas visitas ha puesto en marcha la idea de contratar a arquitectos como guías. Ellos son los encargados de mostrar los edificios más emblemáticos del panorama aqruitectónico británico con especial incursión en los diseños de figuras como Foster y Rogers entre otros. Otro recorrido temático es el «London Frog Tour». Como su nombre indica, consiste en una visita realizada en vehículos anfibios y que, partiendo de County Hall via Trafalgar Square se remonta el río durante más de una hora, pasando por Buckingham Gate y Lacks Dock Vauxhall. Por cierto, para crear ambiente, los guías van vestidos de ranas y regalan una de trapo al final de la visita. Con esto queda demostrado.

No se puede negar que Londres siempre tiene algo que enseñar. Habrá que ir olvidando el Big Ben y el British Museum. Si pensaba que ya conocía la capital británica es tiempo de abrir los ojos y sumergirse en las nuevas formas de descubrir los rincones desconocidos del Imperio.

Fuente:

http://elmundoviajes.elmundo.es/